Renata Tebaldi - Voces del Ayer





Sean Bienvenidos a un nuevo post de su sección: "Voces del Ayer" En esta ocasión hemos obviado el segundo especial de Los 3 tenores "Detrás de cámara" por un pedido especial. Nos centraremos en esta ocasión en una de las soprano mas famosas y de bella personalidad que brilló allá por los años 60-70.

Renata Tebaldi (1 de Febrero de 1922 en Pésaro, – 19 de Diciembre de 2004 en San Marino). Fue una famosa cantante soprano, lírico spinto, dotada de una espléndida voz, de pureza y poder difícilmente superables, con un registro totalmente homogéneo, desde sus notas más bajas hasta las más altas y un timbre suavísimo. La belleza de su voz, le granjeó admiradores fanáticos, como han conseguido pocas estrellas de la ópera.

Los primeros años de Renata no fueron los mas hermosos que cualquier niño deseara. A la edad de tres años se vio afectada por la poliomielitis de la que si, bien se recuperó considerablemente, le quedó cierta dificultad para andar, lo que le impidió tomar parte en actividades físicas propias de su edad. Debido a esto, su interés por la música aumentó notablemente. Formó parte del coro de la iglesia de Langhirano y a los trece años, su madre le hizo recibir clases de piano con la Signorina Pasani, en Parma. Renata trabajó con gran esfuerzo, practicando cuatro o cinco horas diarias, soñando con una carrera como concertista, a la vez que cantaba cuanto llegaba a sus oídos, particularmente a través de la radio.

Aquí la Tebaldi en una de las famosas obras de Puccini: "La Boheme" en el acto I con la aria de "Si, mi chiamano mimi". Que lo disfrute!

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El debut

El auténtico cambio en su carrera le llegó en 1946, cuando entre dudas y miedos, tuvo una audición en Milán, con Arturo Toscanini, recién llegado de Estados Unidos, en busca de jóvenes nuevas voces.

En el transcurso de la audición, le dijo que, para el concierto de reapertura de La Scala, tras la Segunda Guerra Mundial, estaba buscando una "voce d'angelo", a lo que Tebaldi contestó: “Cherchero’ di fare del mio meglio, Maestro”. De esta anécdota se derivó la creencia de que Toscanini la llamó la de la “voz de ángel”, lo que Tebaldi negó en cuantas oportunidades tuvo. En ese concierto, cantó La Oración ("Dal tuo stellato soglio") de la ópera Moisés en Egipto de Rossini y la parte de soprano del Te Deum de Verdi.

Comenzó con una gira, junto a la compañía de La Scala, actuando en el Festival de Edimburgo y tras ello en Londres, donde debutó en el Covent Garden, cantando el papel de Desdémona en dos representaciones de Otello y una del Réquiem de Verdi, bajo la dirección de Victor de Sabata.


Tras ello, cantó asiduamente en el Metropolitan de Nueva York y también en la Ópera de San Francisco, en la de Chicago y en otros muchos teatros de Estados Unidos. También en Alemania, Londres, París, Viena, Barcelona, Japón y Sudamérica. 

Trayectoria
 
Si bien se prodigó en papeles melodramáticos de la ópera verista, su repertorio fue muy amplio, incluyendo óperas de Wagner (si bien cantadas en italiano), en los papeles de Eva en Los Maestros Cantores, de Elsa en Lohengrin, y de Isabel en Tannhäuser. El famoso director alemán Karl Böhm le suplicó que aprendiera alemán para así poder tomar parte en su repertorio. Tebaldi también cantó La Pasión según San Mateo de Bach e incluso grabó el papel de Cleopatra de la ópera Julio César de Händel.

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Sus compañeros de escena fueron los más grandes cantantes de la época, entre otros: Carlo Bergonzi, Jussi Bjoerling, Franco Corelli, Mario del Monaco, Plácido Domingo, Giuseppe Di Stefano, Nicolai Gedda, Beniamino Gigli, Alfredo Kraus, Richard Tucker, Jon Vickers, Ramón Vinay, Lauri Volpi y tantos otros.

Actuó bajo la dirección de los más notables directores, tales como: Vladimir Ashkenazy, Leonard Bernstein, Rudolf Bing, Karl Böhm, Richard Bonynge, Carlo Maria Giulini, Herbert von Karajan, Rudolf Kempe, James Levine, Zubin Mehta, Dimitris Mitropoulos, Francesco Molinari-Pradelli, Mario Rossi, Victor de Sabata, Sir Malcolm Sargent, Tullio Serafin, Sir Georg Solti y Arturo Toscanini.




Rivalidad con María Callas

Las dos sopranos coincidieron por primera vez en 1947, en el festival de Verona, donde Tebaldi cantaba la Violetta en La Traviata y Callas, Isolda sin que se produjera roce alguno entre las dos. Durante los primeros cincuentas, del pasado siglo XX, Tebaldi estaba firmemente afianzada en La Scala, cuando una nueva estrella apareció en la escena: Maria Callas. La Callas pronto asumió el papel de Aida, en varias representaciones en ese teatro, donde la Tebaldi había cantado, precisamente por primera vez, ese mismo papel. Las cosas se complicaron cuando en 1951 las dos estuvieron juntas en una gira por Sudamérica, con la compañía italiana.

En cierta oportunidad y posiblemente sin una segunda intención, las dos tuvieron que intervenir en un mismo concierto, tras el cual la Callas acusó a la Tebaldi de no haber respetado un pacto por el cual ninguna daría ningún “encore” (bises o propinas), ello en vista que la Tebaldi había ofrecido al público no uno, sino dos. La confrontación siguió cuando Callas criticó la interpretación de Tebaldi en la Violetta de La Traviata, en la que Tebaldi había tenido que bajar un tono, sugiriendo además que debía desistir de cantar ese papel. La confrontación continuó durante la entera duración de tan conflictiva gira.

A partir de esos incidentes y hacia 1955, Tebaldi sintió que su sitio en La Scala había sido usurpado por otra, que además no era italiana y enfocó su carrera hacia el Metropolitan y Estados Unidos, paradójicamente el país donde Callas había nacido, y allí se mantuvo más de cuatro años, con la excusa que "en un gallinero, no cabían dos gallos". Esta primera batalla la había ganado Callas.

En el siguiente video, Franco Corelli y Renata Tebaldi cantando en dúo la aria de "O suave fanciulla" de la obra de "La Boheme". Disfrtutenlo!
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El cenit de su rivalidad se produjo en 1956, a partir de un artículo, aparecido en la revista TIME, en el cual se insertaba una supuesta frase de la Callas, diciendo que compararla a ella con la Tebaldi era como comparar el champagne con la Coca-Cola. Sin embargo, testigos presentes en la entrevista, aseguraron que la frase había sido “Champagne con Cognac”, tras lo cual, alguien presente dijo en broma “No, con Coca-Cola”, a pesar de lo cual el periodista de TIME atribuyó este comentario a la propia María Callas. En cualquier caso, parece que la respuesta de Tebaldi a la supuesta frase de Callas fue que “El champagne pronto se avinagra”.

En medio de esta rivalidad, se produjo algún intento más o menos serio, por parte del director de La Scala, Antonio Ghiringhelli, para que cantaran juntas. También Walter Legge, productor de los discos de María Callas, llegó a sugerir que cantaran La Valkiria, juntas en La Scala, donde Tebaldi actuaría en el papel de Siglinda y Callas en el de Brunilda, a lo que ambas se negaron. 

Últimos años

Tebaldi permaneció soltera, si bien se le atribuyen algunas relaciones sentimentales, entre otras con el bajo Nicola Rossi-Lemeni, que finalmente se casó con la hija del director Tullio Serafin.

Posteriormente se la relacionó con el director Arturo Basile, que estaba casado, por lo que Tebaldi no continuó con la relación, posiblemente en razón de sus firmes creencias católicas. Al final de su carrera, Tebaldi había cantado en unas 1.262 ocasiones, de las cuales 1.084 fueron en óperas completas y 214 en recitales.

Tebaldi se retiró de los escenarios de ópera el 8 de enero de 1973, cantando en el Metropolitan de Nueva York el papel de Desdémona, es decir el mismo de su debut, dieciocho años antes. En los tres años siguientes se limitó a cantar en recitales, muy frecuentemente en compañía de Franco Corelli. Cantó por última vez en La Scala en 1976 a la edad de 54 años.

Aquí un último video de la Tebaldi con una preciosa interpretación de la obra de Puccini: Madama Butterfly Disfrutenlo! 
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Pasó la mayor parte de sus últimos días en Milán y murió el 19 de diciembre de 2004, a la edad de 82 años en su casa de San Marino, víctima de un cáncer. Su cuerpo descansa en la capilla familiar del cementerio de Mattaleto, en Langhirano, provincia de Parma.
Escrito por: Juanjo Dioses


La música es el corazón de la vida. Por ella habla el amor; sin ella no hay bien posible y con ella todo es hermoso.

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